Víctor Hugo

Sarah Bernhardt: artista en más de una forma

Esta pieza es de Sarah Bernhardt, actriz y una de las artistas más prolíficas del siglo antepasado. Tristemente, también fue una de las más perseguidas y criticadas por otros escultores de la época, incluyendo a Auguste Rodin (cuyas obras admiro mucho, pero no puedo decir lo mismo de sus acciones contra Bernhardt).

Decían que estaba loca por no dedicarse a una sola cosa, por delgada, por gorda, por no ser lo que se esperaba que fuera de ella.

Víctor Hugo y Sigmund Freud irían en contra de las críticas con claros comentarios de apoyo a su favor, pero el más resonante es el de Emile Zolá, quien escribiría de ella: “¡Qué gracioso! No contentos con encontrarla delgada o declararla loca, encima quieren regular sus actividades diarias. ¡Que se apruebe una ley de inmediato para evitar la acumulación de talento!”.

Lo bueno es que a ella siempre le importó poco lo que dijeran de ella, actuando, pintando y esculpiendo lo que le viniera en gana. Una de sus obras es la que acompaña este texto, «La Muerte de Ofelia», de 1880. Un relieve en mármol digno de una artista maestra.