Roberto Carlos Cisneros Patlán

“Del amor en el sexo”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán

“En el amanecer, despertando al alba llenos del amor hecho anoche, te abrazo. Te busco con mi boca, te encuentro por tu olor a nosotros. Siento que estamos hechos el uno para el otro, tus pechos dulcísimos y suaves me convencen de ello; tus manos pequeñas guían a las mías hacia tu cuerpo. Toco tu cuerpo, lo acaricio desde tu espalda hasta tus piernas, desde tu rostro hasta tus recuerdos. Beso tu cuello, amaino tu cabello, la punta de mi lengua recorre el corto camino hasta tu oreja, la bebo, la delineo. Suspiras. Se te eriza la piel. Te yergues hacia mí. Te recorren mis manos —¡qué bello tocar tu vientre!—, te tomo mía.

Un rescoldo arde entre tus piernas. Te amo —sueltas. Entre las sábanas se conflagra el fuego que somos. Recuerdo a Cortázar, ¿hacemos el amor o él nos hace a nosotros? No importa, estoy en ti, nos queremos literalmente, nos hacemos y perpetuamos en cada intromisión mía en tus órganos húmedos, no hay más. Se dilatan tus pupilas mientras aprietas las manos como si empuñaras tu vida o la mía, como si te aferraras a vivir y a seguir sintiendo lo de ahora, a mantenerme dentro de ti interminablemente. Llega el éxtasis, lo siento porque no puedes más y sueltas un gemido desinhibido, anormal, sincero.

Mi corazón late rápido, muy rápido. Has quedado inerme, sólo respiras y sientes. Te amo —dices sin mirarme. Es cierto que nos amamos, pero esto es otro nivel, es la carne llanamente; es el placer satisfecho con dos cuerpos al fin cansados, sudorosos, llevados al límite, saciados por este instante. Podría tenerte sin amarte, ciertamente. Es entonces cuando entra el amor como protagonista, el amor después de hacer el amor. Te recuestas sobre mi pecho fulminado; acaricio tu cabello húmedo, tu espalda fría. Me quedo quieto, pensando, sólo pensando. Te amo.”

“Del amor en el sexo”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán (@rcarlospatlan).

 

Anuncios

“Cuore”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán

“Anocheció y el frío de la ciudad
se sumó a sus grandes ojos marrón
que brillando me brindaron caridad
y más tarde destrozaron mi corazón.

¡Cómo duele el corazón destrozado!
Es como sentir que llora y gime
con cada latido como fuego atizado,
sin que ningún consuelo lo anime.

No, de ningún modo la he perdido,
no es que no me resigne a su rechazo,
ni tampoco he de luchar contra el destino
pero ¿cómo perder lo que no se ha tenido?

Serán para ella éstos versos los primeros,
son también con los que mi ilusión derribo,
son humildes, penosos y sinceros
aunque son los últimos que yo le escribo.”

art-artistic-beauty-black-and-white-cild-contrast-Favim.com-37977

“Cuore”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán.

¡Gracias, nuevamente, por leer en Piensología!

“Antes y después”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán

“La conocí poco antes de agosto
en un momento mío de soledad,
me enamoré como loco de su rostro
que después no me tendría piedad.

Sus manos me gustaron como sus ojos
aunque mi delirio fue su libertad,
siendo yo cautivo de mis arrojos
jamás quise coartar su voluntad.

En noches de alcohol desmesurado
el llanto a raudales me brotaba,
mi amor eterno le habría jurado
mientras ella con desprecio me mataba.

Acabé por sus palabras azotado,
ella ocultaba su verdadero ser:
párvula parecía en el pasado,
despiadada terminó por parecer.

La quise, a pesar de ser ella
la causa de mi terrible padecer,
en noches de una sola estrella
le recuerdo y comienzo a entristecer,
comencé por querer a una doncella
y ella misma se hizo aborrecer.”

Couple-Intimate-Sensual-Body-Art-Boudoir-Nude-Fine-Art-Photos-3

“Antes y después”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán.
Fotografía por Evelina Pentcheva.

¡Gracias por elegir Piensología!

“Adiós”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán

article-1281305-09BDF74D000005DC-181_470x702

“Me falta el aliento para decirte
cuán grande es mi amor por ti,
el desvelo y la gracia que abatí
para mía por un tiempo sentirte.

Ya mi cabello negro ha caído,
mi piel se marchitó y no siente
aunque tu olor está latente
aún después de haberte ido.

Tu recuerdo sigue muy presente,
pero tu sonrisa ya ni siquiera figura,
tu cara grabada está en la mente,
y en éstos recuerdos de amargura.

Tu nombre recuerdo todavía,
letra por letra a diario lo refrendo,
no sé si al corazón loco volvería
pero la sangre sigue corriendo.

Tu olor no lo puedo desprender,
pareciera un perfume inacabable,
o será que tu esencia al atardecer
hace tu recuerdo interminable.

Te bendigo para que vayas bien,
para que mi amor no te lastime,
no volveré a reprocharte el desdén,
ni que tu fría alma me dejó inerme.

Te digo adiós con profundo dolor
y mi alma te pide ¡no te vayas!
que punzante es el profundo amor,

que con tu desprecio me avasallas,
en la nube gris no hay color
y tampoco con quien hoy te hallas.”

“Adiós”, de Roberto Carlos Cisneros Patlán, 2015.
Sitio en Facebook de Carlos Patlán