historia

“Carta informal dedicada a antijuaristas”, de Salvador A. Pérez Rosas.

Queridos antijuaristas: permítome escribir lo siguiente a ustedes de forma informal y muy coloquial en referencia a sus acérbicas críticas a quien fuera uno de los mejores presidentes que ha tenido mi nación (hasta llegar Lázaro Cárdenas a querer competir). A saber, pondré sus argumentos con la intención con la que los he leído y responderé a cada punto sin intención de relato, tono poético o la sorna que suele caracterizar mis palabras.

Punto número uno: “que Juárez vendió Baja California y que el tratado equis nos hizo ye”. – A ver, el tratado McLean-Ocampo permitía el paso de extranjeros por puntos clave de la frontera norte con Estados Unidos, estipulando que Juárez y México siempre tendrían soberanía sobre dichos puntos. Lo de Sonora y el inglés con intención de desaparecer el español es un rumor meramente sin bases ni fundamentos (excepto por imperialistas o conservadores que quieren que así se crea). Washington CLARO que pretendía comprar la península pero eso jamás ocurre: se ejerció presión sobre Juárez (que tenía a los conservadores encima) y se consiguió tránsito comercial donde le convenía, pero jamás a entrega total de nada. McLane mismo dice en sus memorias que Juárez estaba opuesto a la idea de vender Baja California por múltiples razones (un par son que se enemistaría con los liberales del norte, que le apoyaban y otra, que el Congreso no se lo iba a permitir ni de chiste).

Si tienes al gobierno de Estados Unidos viéndote vulnerable y al conservador nacional queriendo instaurar a un extranjero como emperador, muchas opciones no te quedan… y entre la que tomó, jamás entregó nada: siempre tuvieron soberanía sobre los lugares discutidos.

Punto número dos: “que Juárez censuraba a todos con su periódico presidencial”. – Lo de “periódico presidencial” es otro rumor. Juárez siempre fue criticado en otros medios. “La Orquesta” y “La Tarántula” eran pasquines similares a “El Chamuco” hoy en día pero éstos de corte conservador, siempre mofándose de él abiertamente. Juárez SIEMPRE respetó la libertad de imprenta y JAMÁS cerró periódico alguno que le criticara (y si alguien me menciona alguno, que su fuente no sea Krauze ni Ricardo Alemán, porfa).

Punto número tres: “es que era malvado por lo que le quitó a la iglesia, que además no sirvió porque hubo deudas varias y problemas económicos”. – Seamos sinceros y aceptemos que la iglesia en México, por donde le quiera uno ver, era (y sigue siendo) parasítica y corrupta. Quitarle los derechos y el dinero que tenían ayudó a levantar la República cuando no había fondos para hacerlo. Claro que había deudas (veníamos de una guerra), pero hubiera sido mucho peor si se le permitía a la Iglesia seguir a sus anchas.

Punto número cuatro: “¡Pero Juárez mató a Maximiliano, a Miramón y a Mejía!” – ¡Pero claro que lo hizo, si estábamos en conflicto! A Maximiliano se le avisó varias veces que se fuera del país y no lo hizo (apoyado de Miramón, Mejía y el mismísimo hijo de Morelos, Juan Nepomuceno). Él era, además de todo, un regidor invasor, instaurado por otros y además emperador en país soberano: si Juárez no hubiera cumplido con la sentencia, su imagen como dirigente se hubiera debilitado mucho. En varias cartas a Maximiliano, Juárez hace mención de eso y más, pero insistieron los conservadores en instaurar un imperialismo en México de vieja usanza y así no se pinches puede.

Maximiliano y los traidores van al paredón, al lado de Mejía y Miramón.

Punto número cinco: “pero Juárez odiaba el Himno Nacional”: Aclaremos este punto con hechos: el Himno Nacional fue cambiado PORQUE hacía alusión a Santa Anna (no a Juárez), que había rendido gran parte del territorio (ese sí) a fuerzas extranjeras. A Juárez sí le gustaba más el de La Marsellesa debido a lo anterior, pero permitió que siguiera el actual debido a su popularidad, que eventualmente se quedó sin las estrofas que hacían alusión al palurdo anterior. Si hubiera estado en contra de Bocanegra como tal (que es también rumor), el Himno hubiera sido cambiado en su totalidad y no sólo parcialmente, mucho menos defendido por el mismo Juárez que dijo (y cito):

“Al Himno Nacional no se le quita ni una sola nota, ni una sola palabra”.

Benito Pablo Juarez

Concluyo diciendo que puede caerles mal quien les parezca, pero que sea con hechos y no con odio acérrimo y sin bases. De otra forma se llama prejuicio y eso sí, por donde uno le vea, es terrible.

Quod erat demonstrandum (que es como el “mic drop” de hoy en día, pero con clase).

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Fuentes:

– Rafael “El Fisgón” Barajas (La Jornada), entrvistado por Jesús Ramírez Cuevas y Arturo Cano: http://www.jornada.unam.mx/2006/02/26/mas-cano.html
– Valadés, P. (2009). El Tratado McLane-Ocampo. La comunicación interoceánica y el libre comercio. México: Editorial Porrúa.
– Magdaleno, M. (1956). Las palabras perdidas. México: Fondo de Cultura Económica.
– Tamayo, J. (1972) El tratado McLane-Ocampo. Historia Mexicana, [S.l.], v. 21, n. 4, p. 573-613, abr. 1972. ISSN 2448-6531. Disponible en: <http://historiamexicana.colmex.mx/index.php/RHM/article/view/2968/2475&gt;.
– Otero, I. (1992) «Fax», Revista Mexicana del Derecho de Autor; año III, núm. 10 abril-junio. (75-77). Ed. Patria.
– La Historia Nacional (sin novelas históricas basadas en rumores y en asegunes).

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Sobre Lázaro Cárdenas, sus logros y la estúpida crítica de los medios a los héroes patrios

En los últimos años, quienes hoy conformamos el equipo de Piensología observamos un fenómeno muy común y que suele darse en países donde el gobierno suele ser tan corrupto que cualquier señal o fuente de ideas en pro de algo mejor, en pro de la protesta o en pro de la crítica política: un desdén absoluto a quienes les dieron patria, a quienes marcaron la historia y al valor general de la palabra “patriotismo”. Todo ello no sólo en los medios, sino en las bocas de quienes se habían tragado el cuento.

Se buscó demeritar la imagen de Miguel Hidalgo y la de Benito Juárez, adjudicándoles actos que no habían llevado a cabo o criticándolos por otros que eran meramente casuales.

Se buscó demeritar la imagen de Miguel Hidalgo y la de Benito Juárez, adjudicándoles actos que no habían llevado a cabo o criticándolos por otros que eran meramente casuales.

Era como si, de repente, ser patriota fuera algo del pasado y lo de hoy fuera acoplarse a lo que se dijera porque “así debía ser”; porque había que apoyar lo que fuera sin chistar ni repelar; porque aquellos del pasado habían arruinado o entorpecido el crecimiento que, obviamente, los actuales tanto buscan (porque ellos son los buenos, vaya. No hay corrupción que valga ni nada, por Dios. Los del gobierno somos los más guay, dirían en México, en España y donde fuera que la sufren igual).

El año pasado, como si fuera la mejor solución a todo lo que aqueja a México, se decidió dar todo por la Reforma Energética de Enrique Peña Nieto, la cual -según los de arriba, cercanos al mismo presidente actual- ofrecían un sinfín de nuevas opciones que hasta Lázaro Cárdenas -quien liderase la Expropiación Petrolera que tomaría el control de los recursos del país para entregárselos al pueblo- habría de apoyar.

Cárdenas habría de sufrir lo mismo que Hidalgo y Juárez, sobre todo en épocas en las que rechistar en contra de la Reforma Energética de Enrique Peña Nieto era criticado por los medios y sus representantes.

Cárdenas habría de sufrir lo mismo que Hidalgo y Juárez, sobre todo en épocas en las que rechistar en contra de la Reforma Energética de Enrique Peña Nieto era criticado por los medios y sus representantes.

Tal mentira y tal incongruencia no pasaron desapercibidas, pero los medios eran brutales: se trataba de callar lo que Lázaro Cárdenas había logrado y demeritar el alcance de sus contribuciones. Se trataba de aplicar en Lázaro Cárdenas lo que se había hecho sobre otros héroes patrios del país: hablar mal de ellos y, si no había nada malo que decir, entonces mentir. Claro, porque un pueblo que no tiene a quién admirar es un pueblo que no tendrá ganas de alzar la voz.

Nos dimos a la tarea, pues, de buscar lo que Lázaro Cárdenas había hecho por México. Sus contribuciones, su lucha, sus deseos de un México mejor y que muchos posteriores buscaron ensuciar de corrupción y vileza… y que no lograron esconder, porque aquí después del corte hacemos un breve recuento de todo ello:

(más…)

Estudio: la mayoría de las pinturas rupestres encontradas han sido hechas no por hombres, sino por mujeres

En un estudio interesante patrocinado por la National Geographic Society, Dean Snow -líder de la investigación- pasó mucho tiempo estudiando pinturas rupestres de cuevas alrededor del mundo y determinó, gracias al uso de ciertos algoritmos de longitud, que los dedos de las manos que hacían las pinturas eran de mujer, no de hombre.

Una de muchas pintura en la cueva de Lascaux.

Una de muchas pinturas en la cueva de Lascaux.

Lo curioso de este estudio es que refuta la idea de muchos investigadores que afirman que los hombres eran quienes hacían las pinturas, posiblemente como una crónica de sus cacerías o para darles suerte en el futuro. Sin embargo, el estudio hecho por Snow menciona que las mujeres -al ser las que distribuían el alimento a todo el campamento- tenían tanto interés en lo que se cazaba como cualquier hombre.

Otra pieza también de Lascaux.

Otra pieza también de Lascaux.

Todo esto hace que el descubrimiento sea sumamente interesante, colocando en tela de juicio que sea el sexo femenino no sólo el desarrollador del lenguaje hablado (lo cual es indiscutible ya que eran las mujeres quienes se quedaban en los campamentos a socializar mientras los hombres salían de caza), sino posiblemente también del gráfico y hasta del escrito.

Pintura de Gua Tewet. Los que la descubrieron le apodaron "El Árbol de la Vida".

Pintura de Gua Tewet. Los que la descubrieron le apodaron “El Árbol de la Vida”.

¡Gracias por elegir Piensología!

Piensología cultural: Hipatia de Alejandría

Hipatia (en griego Ὑπατία) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega que se destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía, además de ser miembro y cabeza de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, educando a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que sobresalen el obispo Sinesio de Cirene —que mantuvo una importante correspondencia con ella—, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hipatia dando clase, por Masolino da Panicale

Hipatia dando clase, por Masolino da Panicale.

Hija y discípula del astrónomo Teón, Hipatia es la primera mujer matemática de la que se tiene conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios —instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste— e inventó un densímetro.

Hipatia, grabado del siglo XIX.

Hipatia, grabado del siglo XIX.

Hipatia murió a una edad avanzada, 45 o 60 años (dependiendo de cuál sea su fecha correcta de nacimiento), linchada por una turba de cristianos. La motivación de los asesinos y su vinculación o no con la autoridad eclesiástica ha sido objeto de muchos debates: el asesinato se produjo en el marco de la hostilidad cristiana contra el declinante paganismo y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino controlado por San Cirilo y el poder imperial, representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex alumno de la filósofa.

Hypatia_at_the_Haymarket_theatre_-_The_Graphic_-_21_January_1893

Hipatia inspiró varias obras, con una de las más famosas siendo la de nombre homónimo en el Haymarket Theatre de Londres. con Julia Neilson en el papel principal.

Su carácter singular de mujer entregada al pensamiento y la enseñanza en plena tardoantigüedad, su fidelidad al paganismo en el momento de auge del catolicismo teodosiano como nueva religión del Estado romano, y su muerte a manos de cristianos le han conferido gran fama. La figura de Hipatia se ha convertido en un verdadero mito: desde la época de la Ilustración se la presenta como a una “mártir de la ciencia” y símbolo del fin del pensamiento clásico ante el avance del Cristianismo.

Fuente: Wikipedia

El Himno Nacional Mexicano

El himno nacional mexicano fue escrito en 1853 por Francisco González Bocanegra, a quien su esposa encerró en una habitación después de insistirle -en repetidas ocasiones- que participara en el concurso que se llevaba a cabo en búsqueda de un himno digno de la nación. Escribió diez estrofas que pasó por debajo de la puerta, las cuales ganaron el concurso.

Litografía del Himno Nacional Mexicano

Litografía del Himno Nacional Mexicano

Jaime Nunó Roca, un músico catalán -famoso en ese entonces por su participación en bandas de guerra-, entra al segundo concurso que seguía en búsqueda de la música del himno, ya que el ganador del primero no había sido considerado apto para la poesía de Bocanegra. La tonada original, llamada “Dios y Libertad”, terminó siendo la elegida.

El himno, irónicamente ordenado por Santa Anna, fue un ícono de ánimo ante la derrota y traición de éste a la nación. En los momentos más oscuros después de la guerra contra Estados Unidos, el Himno Nacional Mexicano logró sanar los corazones de la gente y unirlos ante la tristeza de haber perdido más de la mitad de su territorio. Sin embargo, no es hasta 1943 que se hace oficial por órdenes de Manuel Ávila Camacho y sus derechos, como tal, son del dominio público ya que han pasado más de 100 años desde su creación.

¡Feliz miércoles les desea Piensología!