el eterno

“El Eterno”, de Salvador A. Pérez Rosas

Por petición popular, compartimos nuevamente “El Eterno”, una de las piezas favoritas de los piensólog@s:

“Te recuerdo con amor,
te extraño con locura.
Estoy tan lleno de dolor,
añorando tu ternura.

Recuerdo lo que vivimos,
las cosas que me decías.
Aquello que sufrimos,
cuando supimos que te irías.

El tiempo se te acababa,
y se me helaba el corazón.
Perderte me desquiciaba,
me arrebataba la razón.

“El tiempo es traicionero,
no le importa el que dirán.
Los besos que te entrego,
tristemente acabarán”.

“Desafiémoslo”, dijiste.
“El tiempo no es mi dueño.
Eres tú a quien pertenezco,
Serás siempre tú mi sueño”.

En tan sólo un movimiento,
con un tierno suspirar.
El tiempo se volvió lento,
y me volviste a enamorar.

Pero agosto terminaba,
y así también el desafío.
Él de mí te arrebataba,
ese tiempo cruel y frío.

Hoy del tiempo aún soy presa,
pero conmigo no se apresura.
Tu ausencia aún me pesa,
una herida que no se cura.

Y esto parece eterno,
esta vida sin tenerte.
Y es que para abrazarte,
debo esperar hasta la muerte.”

“El Eterno”, de Salvador A. Pérez Rosas, 2007-2013.

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